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Monday, September 7, 2009
Mentiroso
Hace mucho que pienso que la honestidad es una de las virtudes más importantes que puede haber en una persona. Y esto me ha llevado a sostener por mucho tiempo que la peor mentira es cuando uno se miente a uno mismo. Yo sé que soy una persona honesta (para con los demás), pero no me gusta saber que me he estado mintiendo a mí mismo durante mucho tiempo. He hecho lo que justamente yo califico como lo peor dentro de las mentiras.
Monday, November 12, 2007
Mentira voluntariamente inocente
Aquel niño nunca terminó de comprender lo que sucedía mientras observaba atento los hechos que ocurrían, o tal vez nunca quizó prestar mayor atención pues comprendía que no era algo que le fuera a dejar provechosos recuerdos y prefería ignorar las cosas que pasaban. Nunca quizó compartir todas esas penas y echarlas afuera, nunca quizó confiar en alguien pues era demasiado aproblemado al relacionarse con la gente. Por si esto fuera poco, era solitario en su interior y no encontraba más compañía que un par de minutos con la gargante apretada y algo en qué pensar por un rato no hacía más que alargar la penumbra que vivía con frecuencias que no eran fáciles de soportar ni de ignorar.
Este pequeño ser, continuó, sonreía como si nada lo atormentará, escondía la pena detrás de carcajadas que por momentos eran injustificadas y solo servían como una coraza. El tiempo sanó muchas heridas, pero no sin dejar las respectivas marcas de una vida que con altos y bajos ha ido dejando un marcado un camino lleno de escombros y momentos que no deberían encontrarse en la memoria de nadie.
El tiempo pasó y continuó una vez más con su ritmo ajetreado, trajo consigo muchas cosas nuevas, otras también conocidas y no queridas. Pero con todos estos hechos, el daño se ha aminorado cada vez más y las experiencias claramente han sido en un grado enriquecientes y obviamente traen consigo enseñanzas que no se aprenden leyendo libros ni aprendiendo sin vivirlas por uno mismo.
Hoy no puedo decir que estoy desvalido por todas las cosas que han sucedido, pues he tratado de sacar fuerzas de los lugares y de las cosas menos esperadas para poder sonreír como ayer, para poder esconder las penas como lo he sabido hacer y para no dejar que estas angustias me hagan caer, pues no hay tiempo para seguir lamentando y lo que hay de tiempo libre debe ser usado de la mejor manera posible. Nadie me hará esto más fácil, quizás hayan más dificultades por venir, pero hoy por hoy, me siento más preparado y con mayor disposición para enfrentar la adversidad y aún más para recibir las cosas que vengan sin esquivarlas ni dejar que pasen sin consecuencias.
Aquel niño aprendió de toda la tristeza y pena que se guardó, aquel niño ha crecido, pero sigue escondiendo detrás de una sonrisa sus más profundas y desesperadas ganas de gritar en un lugar que nadie lo escuche y botar al menos por ese minuto, todo lo que se pueda botar... Hasta que ese minuto llegue, seguiré mintiendo como ese niño de manera tan inocente, pero voluntaria, sonriendo enmascarado.
Este pequeño ser, continuó, sonreía como si nada lo atormentará, escondía la pena detrás de carcajadas que por momentos eran injustificadas y solo servían como una coraza. El tiempo sanó muchas heridas, pero no sin dejar las respectivas marcas de una vida que con altos y bajos ha ido dejando un marcado un camino lleno de escombros y momentos que no deberían encontrarse en la memoria de nadie.
El tiempo pasó y continuó una vez más con su ritmo ajetreado, trajo consigo muchas cosas nuevas, otras también conocidas y no queridas. Pero con todos estos hechos, el daño se ha aminorado cada vez más y las experiencias claramente han sido en un grado enriquecientes y obviamente traen consigo enseñanzas que no se aprenden leyendo libros ni aprendiendo sin vivirlas por uno mismo.
Hoy no puedo decir que estoy desvalido por todas las cosas que han sucedido, pues he tratado de sacar fuerzas de los lugares y de las cosas menos esperadas para poder sonreír como ayer, para poder esconder las penas como lo he sabido hacer y para no dejar que estas angustias me hagan caer, pues no hay tiempo para seguir lamentando y lo que hay de tiempo libre debe ser usado de la mejor manera posible. Nadie me hará esto más fácil, quizás hayan más dificultades por venir, pero hoy por hoy, me siento más preparado y con mayor disposición para enfrentar la adversidad y aún más para recibir las cosas que vengan sin esquivarlas ni dejar que pasen sin consecuencias.
Aquel niño aprendió de toda la tristeza y pena que se guardó, aquel niño ha crecido, pero sigue escondiendo detrás de una sonrisa sus más profundas y desesperadas ganas de gritar en un lugar que nadie lo escuche y botar al menos por ese minuto, todo lo que se pueda botar... Hasta que ese minuto llegue, seguiré mintiendo como ese niño de manera tan inocente, pero voluntaria, sonriendo enmascarado.
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